Hoy toca mostrar uno de mis ”bricos” pero a lo guapo. Os comento el problema que tenía hasta ahora, al otro lado de la pared del pie de ducha tengo el radiador eléctrico de la calefacción. Como somos muchos en la vivienda, la ducha no para en todo el día, y al final termina calando algo de humedad a la pared. Con la calor del radiador, se hace manchas en la pared y huele a florecido. ¿Cual ha sido la solución? He realizado la impermeabilización de la pared completa.

Para aislar la pared, he comprado un aislante especial antihumedad en Impimur, y he procedido a la instalación del mismo. Sí, estas cosas normalmente las hacen los profesionales. Realmente no lo he hecho por el dinero que me ahorro (que es bastante), sino más bien como reto personal, sabéis que me encanta hacer todo este tipo de cosas.

Cómo aislé la pared

  1. El primer paso fue retirar el radiador de la calefacción y las llaves de enchufes/cruce y cómo no, cortar la luz eléctrica.
  2. Una vez quitado, piqué la capa de yeso hasta dejarlo todo en ladrillos.
  3. El siguiente caso fue la instalación del aislamiento. Lo fui fijando con grapas por toda la pared, liso y sin arrugas. El material sobrante se iba retirando con un cúter (en las juntas de la pared, en las llaves de luz..) Para mejorar la fijación, podemos colocar hileras de rastreles, siempre dejando unos 50 centímetros entre ellas. El siguiente paso, es el revestimiento de las paredes. Sin duda, lo más entretenido. Si no eres profesional, tendrás que ponerle mucho amor para que quede bien. No obstante, como lo realizas tú, te gustará quede como quede.
  4. Una vez que esté todo seco, nos tocará esperar con la pintura. Pero es importante que el revestimiento esté lo suficientemente seco. La pintura que apliqué tiene un alto nivel de impermeabilidad, que contribuirá a evitar las manchas de humedad que la ducha me generaba.