Somos ciberdependientes. Para cualquier cosa que nos surja, recurrimos a internet. No nos molestamos en preguntar a nadie, sabemos que una búsqueda a dos click es mucho más rápida y efectiva. Todos sabemos utilizar los móviles, tablets y ordenadores para realizar búsquedas en internet y obtener información. Lo que muchas veces no sabemos, o no le prestamos mucha atención, es que cada vez que realizamos cualquier interacción con un aparato tecnológico estamos dejando huellas o migas de pan sobre lo que hemos hecho.

Así, Google se ha convertido en la empresa más poderosa del mundo, pero no tanto por su nivel de ingresos sino por su nivel de información. Tiene todos los datos que quiere sobre nosotros, sabe lo que hacemos, lo que pensabamos, lo que compramos… ¡Sabe más sobre nosotros que nuestros padres!

Pero no sólo empresas como Google o Facebook tienen nuestros datos, también los tiene un pequeño móvil que coge en la palma de la mano, el ordenador del ciber de abajo y también la tablet de nuestra sobrina. En este contexto, en la Expo se dieron numerosas charlas y conferencias a cerca de la privacidad en la red.

Si quieres evitar que otros usuarios extraigan esta información sobre tus búsquedas, lo mejor que puedes hacer es borrar el historial de navegación y el caché del navegador que hayas utilizado. Para ello, tan sólo debes acceder a la pestaña de opciones y decir por qué periodo de tiempo quieres que los datos sean borrados. De lo contrario, cualquier persona con acceso al dispositivo utilizado podría ver todos tus movimientos por la red.

Hasta aquí, no hay mayor dificultad. No obstante, si durante el uso de las nuevas tecnologías se ha creado alguna interacción online, como puede ser en un chat de internet o en un foro, será más difícil borrar estos datos de internet. No obstante, la legislación lo prevee en la Ley del Derecho al Olvido, pero no siempre es fácil llegar a aplicarla. En este contexto, en borrardatosinternet.com nos daban algunas claves sobre cómo recuperar el anonimato y proteger la reputación online. Muchas veces somos víctimas de ataques indiscriminados, y aunque sean falsos e infundados nos pueden dañar la reputación en internet.