Aunque pueda parecer un nombre poco común para un loro, o pueda sonarnos a que viene de ”Alejandro”, Alex es el acrónimo de Avian learning Experiment (experimento de aprendizaje con aves). Durante su vida fue objetivo de un experimento y llegó a desarrollar una inteligencia similar a la de un niño de cinco años. Entre otros éxitos, aprendió a identificar objetos, números, colores y formas. De esta forma, y con su escaso vocabulario de 150 palabras podía comprar cosas utilizando grande-pequeño-igual… Si se equivocaba en algo, pedía perdón diciendo lo siento. Si estaba cansado y quería ir a su jaula a descansar decía: quiero volver. Y si su cuidadora se iba, le decía ¿vendrás mañana?

Este loro fue objeto de experimento durante más de 30 años. Finalmente a la edad de 31 años se despidió de su profesora con las palabras ¿vendrás mañana? y nunca más volvió a verla. Ahora, Irene Pepperberg, rinde homenaje al loro a través de un libro donde expresa cómo ha vivido estas tres décadas y qué técnicas ha utilizado para la instrucción y adiestramiento de la mascota.

Se podría considerar que el loro tenía el ”B1” en el idioma, pues era capaz de mantener una conversión intermitente y expresar sus necesidades más básicas mediante el lenguaje oral.

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Y yo, ¿cómo puedo adiestrar a mi loro?

  • Adiestramiento básico: salir de la jaula. Lo primero que se debe enseñar al loro es a salir de la jaula sin presentar ningún tipo de problema. Es difícil sacarlos de su hogar porque son mascotas muy territoriales. Debemos hacerlo poco a poco y dándole señales.
  • Estado físico y psíquico: para un correcto proceso de enseñanza-aprendizaje con nuestro loro, tenemos que estar en sintonía con él y debe encontrarse de la mejor forma posible. Este tipo de animales salvajes tienen una mala domesticación, pues hay que tener presente varias cosas, especialmente su salud tanto física como mental. Para ello, no podremos alimentarlos siempre de nuestras sobras o frutas, a pesar de que siempre se las coman. Debemos nutrirlos con piensos para loros, pues son los alimentos que responden a todas sus necesidades. Igual que nosotros debemos comer todo tipo de alimentos y no nos podríamos mantener sólo con manzanas, ellos tampoco pueden hacerlo. Ve a tu tienda favorita y pregunta por piensos de loros de marcas similares a las enlazadas. No te servirá un alimento genérico de aves aunque sea más barato, pues no responderá a todas las necesidades que tiene tu pequeño loro. Además del correcto alimento, debe tener juguetes y ramas en las que jugar y hacer ejercicio, que mejorará tanto su físico como su optimismo y evitará que caiga en depresión.
  • Palillo para las órdenes. Cuando le des las órdenes de comportamiento, pues tienen una alta agresividad y podrían morder si no te gusta lo que les dices.
  • Órdenes cortas: cuando adiestramos una mascota, no estamos hablando con otra persona. En este sentido, entenderán mucho mejor órdenes cortas y simples, no más de 2 o 3 palabras.
  • No lo mimes: aunque pueda parecer muy divertido llevar el loro siempre sobre su cuerpo, en el hombro, puede ser perjudicial a la larga y criar un pájaro ”mimado” y agresivo tanto con el dueño como con otros seres.